| |
 |

|
Valle de Urubamba
Desde Cusco parte un camino pavimentado que asciende hasta el paso y atraviesa la pampa antes de descender al Valle del Urubamba. En Pisac pasa por un puente sobre el río y continúa paralelo a la orilla de este hasta que el camino pavimentado termina en Ollantaytambo.
Transcurre por Calca, Yucay y Urubamba (también se llega desde Cusco por Chinchero). El valle está 600 metros más bajo que Cusco, a 2.800 metros sobre el nivel del mar, por lo que es un buen lugar para aclimatarse física y culturalmente antes de ascender a la antigua capital inca. |
Pisac está 30 kilómetros al norte de Cusco, y muy por encima de la ciudad, en la ladera de la montaña, se puede admirar una magnífica fortaleza inca. En Pisac se celebra cada mañana un mercado del sol, que se anima cuando empiezan a llegar los autobuses de turistas sobre las 10:00 de la mañana y que se puede visitar hasta las 15:00.
Sin embargo, en Pisac hay otros mercados, algo menos concurridos y menos caros, los martes y jueves por la mañana. Lo mejor es llegar antes de las 9:00. En la plaza está la iglesia y un pequeño pero interesante Museo Folklórico. Vale la pena dar un paseo por la ciudad; en Bolognesi hay muchas tiendas de venta de souvenir. La fiesta local es el 15 de julio.
La marcha hacia las ruinas comienza en la plaza, pasado el Centro de Salud. La ruta asciende por terrazas. El primer grupo de edificaciones es Pisaqa, que sigue un contorno circular.
A continuación, subimos a la parte central de las ruinas, el recinto sagrado y de construcciones en la roca de Intihuatana, un ejemplo magnífico de la mampostería inca. Aquí está el Reloj Solar, que permanece cerrado desde el robo de una de sus piezas, los palacios de la luna y las estrellas, indicadores del solsticio, baños y canales de agua.
Desde Intihuatana sale un camino que bordea las laderas mediante un túnel que conduce a la zona militar Q'Allaqasa. Desde este punto se puede observar al otro lado del valle una extensa zona con tumbas incas en los huecos de las laderas. Al final de este lugar está Kanchiracay, donde vivían los campesinos. El transporte por carretera llega a este lugar. El descenso dura unos 30 minutos.
Al anochecer se pueden oír, y a veces ver, las pisacas (perdices), de las que este lugar recibe su nombre. Y con suerte se pueden ver también venados. Para conocer bien este lugar, son necesarias cinco horas si se va a pie. Permanece abierto de 7:00 a 17:30. En los días de mercado, se puede ir en autobús hasta las ruinas. El resto de los días hay que subir andando, y toma al menos una hora. Se pueden alquilar taxis y caballos. Urubamba-Calca (altitud: 2.900 metros) se encuentra a 18 kilómetros más allá de Pisac. La plaza está dividida en dos. Los autobuses a Urubamba paran a un lado de la línea divisoria de la plaza y los autobuses a Cusco y Pisac al otro. Las fiestas en honor a la Virgen Asunta tienen lugar el 15 y 16 de agosto. En la plaza hay algunos restaurantes sencillos.
LA caminata de Cusco a Calca demora dos días, pasando por Sacsayhuamán, Q'enqo, Puka Pukará, Tambo Machay y Huchuy Cusco (una pequeña ciudad inca en ruinas) con excelentes vistas de las cordilleras orientales, cruzando por pequeños pueblos y a lo largo de hermosas rutas construidas por los incas. Se puede acampar en muchos sitios pero hay que llevar agua (para llegar de Calca a Huchuy Cusco hay que escalar de tres a cuatro horas). En Coya, entre Calca y Pisac, se celebra una fiesta del 14 al 18 de agosto.
En Minas Mocco hay baños minerales fríos, a 30 minutos siguiendo el Urubamba, y también en Machacancha, 8 kilómetros al este de Calca. A 3 kilómetros de Machacancha se encuentran las ruinas incas de Arquasmarca. Walter Góngora Arisábal es guía y conductor en los viajes de Cusco a Pisac. Tel.: 20 2124.
Yucay, 3 kilómetros al este de Urubamba, tiene dos plazas cubiertas de hierba y que están separadas por la iglesia colonial restaurada de Santiago Apóstol, con sus pinturas al óleo y bellos altares. Al otro lado de la Plaza Manco II se encuentra el palacio de adobe construido para Sayri Túpac (el hijo de Manco) cuando salió de Vilcabamba en 1558. En Yucay, los monjes venden leche, jamón y huevos frescos, además de otros productos que obtienen de su granja en la ladera de la montaña.
Igual que en otros lugares del valle, Urubamba, a 2.863 metros sobre el nivel del mar, es un hermoso lugar desde donde se pueden contemplar las cumbres nevadas. La plaza principal, donde se puede ver una fuente coronada por una mazorca, está rodeada de edificios pintados de azul. La Calle Berriozabal, en el lado oeste de la ciudad, está enmarcada por árboles pisonay. La gran plaza del mercado está a una manzana hacia el oeste de la plaza principal. La carretera principal bordea la ciudad y el puente que conduce a la carretera que va a Chinchero está en el este de la ciudad. Visite la fábrica de cerámica de Pablo Seminario, cuyos artesanos emplean las antiguas técnicas y diseños precolombinos.
En Tarabamba, a 6 kilómetros al oeste de Urubamba, está el puente que cruza el río Urubamba. Gire a la derecha pasado el puente con dirección a Pichingoto, un pueblo en ruinas construido justo debajo de un acantilado. También, justo después del puente y antes de llegar a la ciudad, a la izquierda de un pequeño cementerio, hay una corriente salada. Siga el sendero que discurre junto a la corriente hasta Salinas, una pequeña población debajo de la que hay muchísimas salinas en terrazas, que aún se utilizan. Existen más de 5.000. Toma 30 minutos llegar hasta las salinas andando. Es aconsejable llevar agua, ya que a este lado del valle el clima es caluroso y seco. Mayo y junio son los meses de la cosecha y se celebran fiestas locales y muchas procesiones tradicionales. Las fiestas mayores del Señor de Torrechayoc en Urubamba se celebran la primera semana de junio.
Ollantaytambo, la ciudad inca de Llacta sobre la que se asienta la ciudad actual, a una altitud de 2.800 metros, es reconocida como un buen ejemplo de las canchas incas (barrios), que permanecen casi intactas y que siguen estando habitados detrás de la plaza principal. Al entrar en Ollantaytambo desde Pisac, la carretera corre paralela a un muro con 100 nichos. Si se observa atentamente, se aprecia que el muro está inclinado hacia la carretera. Entre los incas era una práctica habitual construir las paredes de los edificios inclinadas hacia el interior, por lo que se deduce que la carretera, que por entonces era mucho más estrecha, era parte de una sucesión de edificios. La carretera que sale de la plaza, atraviesa un puente para llegar a la iglesia colonial con su recinto amurallado. Detrás hay una plaza y un aparcamiento con entradas a las ruinas, que están abiertas al público de 7:00 a 17:30.
El Baño de la Ñusta (Baño de la princesa) es de granito gris y se encuentra en una pequeña zona entre la ciudad y la fortaleza del templo. A unos 200 metros detrás del Baño de la Ñusta, a lo largo de la ladera de la montaña, se cree que pudo haber un pequeño templo u observatorio. En el acantilado están tallados peldaños, asientos y nichos. Hay un completo sistema de irrigación, que incluye un canal a la altura del hombro, de unos 15 cm de profundidad excavados en la escarpada pared de roca (que está siendo reconstruido).
La imagen de las terrazas que ascienden hacia la ciudad es imponente, así como las terrazas en curva que siguen el contorno de la roca de cara al Urubamba. Los guerreros de Manco Inca defendieron con éxito estas terrazas contra Hernando Pizarro en 1536. Manco Inca construyó el muro defensivo y otro muro que defendía el valle Yucay contra el ataque desde Cusco. Estos muros aún son visibles al otro lado del valle. La construcción del templo fue iniciada por Pachacuti, utilizando a los indígenas Colla del lago Titicaca, de ahí la similitud de los monolitos que hay frente a la plataforma central con las ruinas de Tíahuanaco. Se dice que los Colla dejaron el trabajo a la mitad, lo que explica el gran número de bloques sin terminar que quedan en este lugar. Se puede adquirir una entrada conjunta que se puede comprar allí mismo. Si es posible, intente llegar muy temprano, a las 7:00, antes de que lo hagan los turistas.
Recientemente se ha identificado una pirámide en el lado oeste de las ruinas principales de Ollantaytambo. Sus descubridores, Fernando y Edgar Elorrieta, afirman que corresponde al verdadero Pacaritambo, desde donde surgieron los cuatro hermanos incas que fundarían el imperio (una de las leyendas que existen). Independientemente de si esta teoría es cierta o no, la verdad es que la pirámide sigue siendo una obra maestra con magníficos campos en terrazas y un muro de 750 metros que está alineado con los rayos del solsticio de invierno, el 21 de junio. Esta misteriosa construcción se puede apreciar claramente desde el otro lado del río. Sólo que hay que andar durante una hora hacia el oeste desde el Puente Inca, en las afueras de la ciudad. Se pueden admirar hermosas vistas del Valle Sagrado, el río y las cumbres nevadas del macizo nevado Verónica como telón de fondo.
Desde 1977 se está llevando a cabo una importante excavación bajo la dirección de Ann Kendall en el valle Cusichaca, a 26 kilómetros de Ollantaytambo, en la intersección de las rutas incas. Con un coche normal, sólo 9 kilómetros de esta carretera son transitables. La excavación del fuerte inca, Huillca Raccay, se realizó de 1978 a 1980 y el trabajo se concentra ahora en Llactapata, donde se encuentran las viviendas. Ann Kendall trabaja en el valle Patacancha, al noreste de Ollantaytambo. Las excavaciones se desarrollan paralelamente a la restauración de los canales incas para hacer llegar agua limpia y fresca a los asentamientos del valle. Entre las fiestas locales están El Sol, después el Inti Raymi y una colorida celebración, el Ollanta-Raymi. El 6 de enero se celebra la festividad de los Reyes con música, baile y procesiones, mientras que en el fin de semana alrededor del 26 de octubre se celebra un festival con una gran multitud de bailarines con trajes tradicionales y venta de dulces típicos. Transporte: los trenes turísticos y regionales paran de camino a Machu Picchu. Para quienes viajen en coche y deseen ir a Machu Picchu, es recomendable que dejen el coche en la estación de ferrocarril de Ollantaytambo. |
|
 |
|
|