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Oeste de Cusco
El tren Cusco- Machu Picchu llega hasta lo alto de las montañas ubicadas al norte de la ciudad haciendo una ruta serpenteante, para luego descender a la cuenca del río Anta, con sus rebaños de ganado. Ya en Anta, encontrará tupidos sombreros de fieltro a la venta. Vale la pena visitar el restaurante Dos de Mayo.
Existe un bus que va a Anta. Las vías del tren atraviesan el cañón de Anta por diez Kilómetros. Luego, en ángulo recto, llegan al cañón de Urubamba y descienden a través del Valle que está flanqueado por peñascos y picos. |
A 76 kilómetros del Cusco, pasando Anta, camino a Abancay, dos kilómetros antes de Limatambo en las ruinas de Tarawasi; a unos cientos de metros del camino, se encuentra la plataforma de un templo inca muy bien conservado que cuenta con 28 nichos y un largo pasaje de finas construcciones poligonales. Las ruinas son impresionantes y más aun por las flores naranjas que las adornan y dan a las paredes un hermoso tono miel.
A 100 kilómetros de Cusco, a lo largo del camino a Abancay, se encuentra el fabuloso descenso del cañón de Apurimac, cerca del antiguo puente colgante inca, que inspirara al escritor Thornton Wilder a escribir “El Puente de San Luís Rey”. Así mismo a 153 kilómetros por el camino de Abancay a Cusco, cerca de Carhuasi; pueblo famoso por sus plantaciones de anís; se encuentra la piedra de Sahuite, tallada con animales y casas, que parecen ser el mapa del pueblo indígena.
Desafortunadamente, buscadores de tesoros han desfigurado la piedra. Existen otros tallados interesantes en los alrededores de la piedra de Sahuite.
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